JC
← BLOG · Sostenibilidad

Desde el 27 de septiembre hay frases ambientales que ya no deberías usar

«Ecológico», «neutro en carbono» o un sello propio sin certificar: la Directiva europea contra el blanqueo ecológico se aplica desde el 27 de septiembre de 2026. Qué cambia, qué pasa en España y cómo reescribir tus mensajes.

5 min de lectura Javi Cebrián
Imagen destacada del artículo: Desde el 27 de septiembre hay frases ambientales que ya no deberías usar
Imagen generada con IA.

Revisa ahora mismo la web de tu organización y busca estas palabras: «ecológico», «sostenible», «verde», «respetuoso con el medio ambiente», «neutro en carbono». Si aparecen como adjetivo suelto, sin un dato al lado que las respalde, tienes trabajo.

Desde el 27 de septiembre de 2026 se aplica la Directiva (UE) 2024/825, la de «empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica». Es la norma que de verdad obliga en materia de blanqueo ecológico. La propuesta de directiva Green Claims, de la que se habló tanto, la retiró la Comisión en junio de 2025.

Qué prohíbe, en concreto

La directiva añade a la lista de prácticas comerciales que se consideran desleales en todo caso, sin necesidad de demostrar que han engañado a nadie:

  • Alegaciones genéricas como «respetuoso con el medio ambiente», «ecológico» o «verde», cuando no se puede demostrar un comportamiento ambiental excelente reconocido.
  • Afirmar que un producto es neutro en carbono, o que tiene un impacto reducido, cuando se basa en compensar emisiones y no en reducirlas.
  • Distintivos de sostenibilidad que no se basen en un sistema de certificación independiente o no los haya establecido una autoridad pública. El sello que diseñó tu propio departamento de marketing entra aquí.
  • Presentar como propio un rasgo que es obligatorio por ley. Decir que «cumplimos la normativa de residuos» como si fuera un mérito.
  • Atribuir a todo el producto o a toda la empresa lo que solo vale para una parte.
  • Compromisos de futuro («seremos neutros en 2030») sin un plan detallado, con objetivos públicos y verificados por alguien independiente.

Qué pasa en España

La directiva daba de plazo hasta el 27 de marzo de 2026 para incorporarla a la ley nacional. España no llegó: la Comisión Europea abrió en mayo un procedimiento de infracción, y el texto que debe incorporarla, la futura ley de consumo sostenible, sigue en tramitación.

¿Significa eso que puedes esperar? No. Mientras tanto se aplican la Ley de Competencia Desleal y la Ley General para la Defensa de los Consumidores, que ya prohíben la publicidad engañosa. Y los tribunales deben interpretarlas a la luz de la directiva. Traducido: el riesgo legal ya existe, y el reputacional existía antes.

No es asesoramiento jurídico. Para un caso concreto, consúltalo con tu asesoría.

Caso práctico: la web de una empresa de servicios ambientales

Es una situación tipo, construida con mensajes que se ven a menudo en empresas del sector.

Una empresa de limpieza y gestión de residuos tiene en su web tres frases que le gustan mucho:

  1. «Somos una empresa 100 % sostenible.»
  2. «Nuestra flota es neutra en carbono.» Lo es porque compra créditos de compensación cada año.
  3. «Sello EcoCompromiso.» Un distintivo que diseñaron ellos mismos y que ponen en los camiones.

Con la directiva en la mano, las tres tienen problemas. Así las reescribiría:

  1. De «100 % sostenible» a un dato. «Hemos reducido un 38 % el consumo de combustible por tonelada recogida desde 2022.» Si el dato existe, es mucho más potente que el adjetivo. Si no existe, el problema no es la frase.
  2. De «neutra en carbono» a lo que se ha hecho. «El 40 % de nuestra flota ya es eléctrica. Compensamos las emisiones del resto mientras completamos la transición en 2029, según este plan.» La compensación se puede contar; lo que no se puede es presentarla como neutralidad.
  3. Del sello propio a un certificado o a nada. Si hay una certificación independiente (ISO 14001, EMAS), se nombra esa. Si no, el sello se retira. Un distintivo casero no suma confianza: la resta en cuanto alguien pregunta quién lo concede.

El resultado es una web con menos adjetivos y más cifras. Suena menos a folleto y resiste mejor una pregunta incómoda de un periodista, de un cliente o de un técnico municipal.

Cómo hacer la revisión en una mañana

  1. Reúne todo lo que dice algo ambiental: web, fichas de producto, envases, memoria de sostenibilidad, firmas de correo, perfiles en redes y presentaciones comerciales.
  2. Marca cada frase en uno de tres grupos: tiene dato que la respalda, tiene dato pero no se cita, o no tiene dato.
  3. Reescribe las del segundo grupo con el dato a la vista. Elimina o cambia las del tercero.
  4. Revisa sellos y compromisos de futuro, que son los dos puntos donde más se tropieza.

La IA ayuda en el primer paso: localizar en cientos de páginas y documentos todas las frases que contienen términos ambientales es trabajo mecánico. Decidir qué dato respalda cada frase —y si es suficiente— no lo es.

Para no empezar de cero, tengo una lista de comprobación para comunicar sostenibilidad sin blanqueo ecológico, gratuita. Y si quieres el marco completo, lo cuento en sostenibilidad estratégica frente al greenwashing y en qué contar y qué evitar en comunicación ESG.

Lo que la norma no dice, pero importa

La directiva no te obliga a callarte. Te obliga a demostrar. Las organizaciones que tienen datos salen ganando: por fin su comunicación se distingue de la de quien solo tenía adjetivos.

Si quieres que alguien revise tus mensajes ambientales con ojos de fuera, en el Diagnóstico de 14 días hago ese inventario, te marco qué frases cambiar y por cuáles, y dejo montado un sistema sencillo para que cada mensaje nuevo pase el filtro antes de publicarse. Son 1.500 €, precio cerrado. Si al terminar no tienes al menos tres acciones concretas con su retorno estimado, no lo pagas.


Fuentes: Directiva (UE) 2024/825 (BOE); prácticas prohibidas y estado de la transposición en España (Ferrer-Bonsoms & Sanjurjo, agosto de 2026, Geoinnova).

COMPARTIR

ETIQUETAS

  • greenwashing
  • blanqueo ecológico
  • Directiva 2024/825
  • alegaciones ambientales
  • marketing
  • dirección de comunicación

¿Hablamos de tu proyecto?

Si lo que has leído conecta con un reto que tienes ahora mismo, una conversación de 30 minutos te aclara más que mil artículos.

Contacta →